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Los TRC y el Ciclo de Caballos Jóvenes a estudio
Durante todo el año 2008, hemos dado un repaso a varios temas de mucha importancia, pero nos quedan dos, que por su relevancia tanto en el presente como en el futuro del Pura Raza Español no podemos dejar de comentar
Llamando las cosas por su nombre, como usted suele decir, le planteo dos temas de actualidad que seguramente conocerá bien y podría ilustrar a nuestros lectores siguiendo el formato de nuestras entrevistas de preguntas profundas y respuestas libres, que dan cavidad a sus largas exposiciones.
¿Qué nos puede decir del último Ciclo de Caballos Jóvenes que patrocina el ministerio de Medio Ambiente Medio Rural y Marino?
Permítame, como siempre, hacer puntualizaciones porque me acaba usted de colocar dos preguntas que no parecen de fin de curso, sino más bien de fin de carrera, o al menos para mí.
De sus preguntas se desprende que conoce la materia. Efectivamente, ambas cuestiones dependen del ministerio de los tres medios, que como dice el refrán “¿no querías caldo? pues ahí van tres tazas”, aunque en este caso tres medias tazas.
Por otra parte, me gusta oír ANCCE y no “la ANCCE” como les ha dado por llamar a muchos, incluyendo a los que escriben dentro de la casa, porque si se quiere añadir el artículo habrá que consultar a la ministra de igualad y preguntarle si ponemos el femenino o el masculino ya que, como todo el mundo sabe es “Asociación, Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española”, por lo que para evitar discriminaciones lo mejor sería dejarla con su anagrama de siempre y punto pelota.
El ciclo de Caballos Jóvenes fue un logro del que podemos felicitarnos quienes hace muchos años dijimos que los caballos debían depender de su ministerio natural, el de Agricultura, donde estaban los demás ganaderos. Del mismo modo que también, como los demás, teníamos que ser una especie ganadera, como las vacas, las cabras o el resto de los animales. Después de tantos años de insistencia se logró, y a partir de finales de 2002 todo cambió para la cría del caballo en general.
Junto con los representantes de las asociaciones de las distintas razas equinas españolas, y de los Ministerios de Agricultura y Defensa, participé en la redacción del primer reglamento del ciclo, y también en la forma de distribuir las ayudas que para tal fin se disponía.
En los años anteriores a 2008, fue un rotundo éxito y fueron muchos los ganaderos los que disfrutaron de las ayudas directas, que el Ministerio transfería a las cuentas del propio ganadero. Fue por ello un revulsivo muy importante, y más aún, cuando para la clasificación final se necesitaba un determinado número de participaciones en concursos, y esto servía para aumentar la participación y activar la competencia.
No se puede olvidar que el objetivo de los Ciclos fue el de testar a los caballos jóvenes mediante un sistema de rendimientos en las pistas, para determinar cuáles podían ser mejorantes de nuestra raza para su posterior utilización en el deporte.
La fórmula del año que acaba de terminar, se puede explicar con pocas palabras, porque habla por sí sola: UN PASO ATRÁS. Los ganaderos no han asistido a los preliminares y muy pocos a la final; de no ser por la copa ANCCE, ni siquiera hubieran existido. Es una auténtica pena. Hay que volver al sistema anterior o mejorar el existente. Por suerte, los responsables del Ministerio son los mismos: les conozco y me conocen. Desde aquí les invito a reconsiderarlo y buscar soluciones, porque las hay.
¿Qué opina del Tribunal de Reproductores Calificados que también es una exigencia del mismo ministerio y está organizado por ANCCE?
Esta pregunta me resulta muy difícil de contestar y espero ser capaz de poder explicarlo, llamando desde luego, a LAS COSAS POR SU NOMBRE.
Diré sí a Reproductores Calificados y no a Tribunales, tal y como se están haciendo en este momento.
No quiero tampoco que con esta rotunda respuesta, se pueda entender que las personas que lo están llevando a cabo lo estén haciendo mal, sólo que las herramientas que tienen en sus manos, sencillamente, no sirven para elegir los mejores reproductores.
Digo sí, porque cuando en las negociaciones tripartitas -Agricultura, Defensa y ANCCE- se tomó la decisión de eliminar las comisiones de valoración, habida cuenta de que las más de cuarenta comisiones repartidas por toda España, sólo servían para eliminar el cinco por ciento de los productos presentados. Teniendo en cuenta el coste que esto representaba, no hubo ninguna duda en considerar que éstos estaban ya amortizados, admitiendo igualmente por unanimidad que en su día aportaron un buen servicio a la raza.
Sí, porque del mismo modo que en aquella comisión se tomó el acuerdo de realizar una revisión simple, que solamente eliminara aquellos animales que no dieran la talla mínima o que tuvieran taras manifiestas, se acordó también que dichas revisiones fueran llevadas a cabo por un veterinario designado al efecto. Del mismo modo, se acordó crear una categoría superior para aquellos reproductores, a la que de forma voluntaria, podrían presentarse los ejemplares que sus propietarios consideraran de mayor calidad morfológica y funcional, y éstos pudieran servir de mejora y referente para la raza.
Todos estos acuerdos fueron publicados en el famoso REAL DECRETO 1133/2002 de 31 de octubre y desarrollado en la Orden APA/3319/ 2002 de 23 de diciembre. En la misma Orden se indican las características generales que debe tener el PRE, así como sus defectos.
Los Reales Decretos, antes mencionados, también recogen la posibilidad de que se pueda ser elevado a la categoría de Sementales Elite a aquellos ejemplares que por méritos de sus hijos puedan acceder a este nivel. Cabe decir que nosotros propusimos que se llamaran Sementales Selectos, pero no tuvimos éxito en la propuesta. Tampoco llegamos a desarrollar las fórmulas para obtener esta categoría y a día de hoy sigue estando igual, o sea, sin resolver.
Digo no, aunque parezca una contradicción, porque a pesar de cuanto he tratado de explicar, a día de hoy, y como también dije al principio, sin culpar a quienes lo llevan a cabo, se está aplicando en éstos, Tribunales, el mismo criterio y los mismos baremos de un concurso morfológico, con la única diferencia de que se hace con más tranquilidad.
También digo no, porque a los encargados de calificar estos Tribunales, por muy expertos que sean, les resulta del todo imposible decir si el caballo que tienen delante es el prototipo más o menos ideal de una raza si no disponen de un ejemplo grafico de ese prototipo, con todos los valores detallados en la Orden Ministerial. Conviene decir que estos valores son los mismos que siempre hubo y que a mi juicio se ajustan perfectamente al prototipo racial de nuestro caballo.
Sólo falta meterlo en un ordenador y hacer el dibujo, eso sí, cuidando el dibujante de no imitar al de la ficha que durante tanto tiempo ha circulado por los concursos morfológicos, que poco parecido tiene con un caballo de PRE. Pero mientras esto no se haga seguiremos matando moscas a cañonazos.
Aquí se podría aplicar el comentario que no por machista deja de ser cierto, de cuando un amigo le pregunta al otro: ¿como está tu mujer? Y el primero le dice: ¿comparada con quién?
No, porque no puedo estar de acuerdo en confundir a los posibles compradores o futuros ganaderos, haciéndoles pensar, que un caballo que consigue pasar un tribunal de reproductores es el mejor semental posible que puede adquirir a día de hoy, o si no lo pasa hay que mandarlo al matadero y ambas cosas distan mucho de la realidad.
Seguramente la mayoría de ganaderos estarán de acuerdo de que hablar de reproductores son palabras mayores, y hay que utilizar otros baremos mucho más amplios y representativos.
Habrá que explicar a los ganaderos, antes y no después de pagar, el coste que representa llevar un caballo a una revisión, las cuáles son reglas del juego de una forma clara y esquemática, para quien tenga un ejemplar con esas características, voluntariamente decida lo que le conviene, y si alguno de los encargados de calificarlo no se ajustara a las reglas, sencillamente se sustituye y punto.
Mientras se sigan haciendo las valoraciones por el sistema de concursos, o de los resultados de los concursos sacar conclusiones, todo seguirá como hasta ahora y seguiremos perdiendo el tiempo y divagando en el campo de las apreciaciones subjetivas y de las opiniones dispares.
Los ganaderos saben cómo se testan y cómo se eligen los sementales, si el sistema les ayuda lo utilizarán, si no también lo harán, pero para otros fines, y éstos no serán aquéllos para los que nació esta idea.
Cuando esta revista salga de la imprenta ya se habrán realizado los tres Tribunales que faltan y, a estas alturas del año poco se puede hacer. Pero yo estoy convencido de que la dirección de ANCCE tomará buena nota del desarrollo de todo lo ocurrido el año pasado y resolverá para este 2009. |